Remember be to happy.
Prologo : La soledad no corre sola.
— Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. — desde que soy chica eh aprendido que es mejor callar que decir algo que pueda arruinar algo importante. Desde que tengo memoria recuerdo que era una niña muy tranquila, que nunca hacia problemas ni se metían en líos de peleas por pequeñeces. Pero la gente cambia dirían muchos pero yo no, yo seguía metía en mi munda, desde pequeña que solamente tenia una sola amiga a la cual podía confiarle todas mis cosas y a mediados que pasaba el tiempo ella estuvo conmigo en los malos y buenos momentos, pero en ese tiempo cuando yo tuve 14 años me sufrir algo devastador para mi, mis padres fallecieron en un accidente de transito por un conductor ebrio, yo estaba con ellos cinco minutos antes de lo ocurridos y ellos luego habían salido para hacer unos tramites y media hora mas tarde recibimos un llamado — disculpe con la residencia Hill — esas fueron las palabras que escuche cuando atendí el teléfono al otro lado de la habitación, mientras que mi nana, mi abuela, hablaba por la cocina, un minuto después estaba rompiendo en llanto por que se escuchaba como decían que habían muerto al instante del choque, luego de eso mi abuela y yo nos fuimos a vivir a Londres, donde era todo nuevo, tuve que dejar a mi mejor amiga, y mi casa y comenzar otro rumbo, otro camino.
Ahora tengo 16 años y en unos meses cumplo los 17 años de edad, estoy en ultimo año del colegio y planeo seguir estudiando, cuando era niña pensaba ser cantante y estar en ese mundo donde era donde yo creía que pertenecía pero a medida que paso el tiempo simplemente abandone mi sueño artístico y soñaba con ser medica, o maestra jardinera. Pero no estaba en el mejor momento de mi vida, hace unos meses atrás estuve en rehabilitación por trastornos físicos y por algunos problemas de drogas, me convertí en alguien que realmente me desconocía, me hice sufrir y hice sufrir a mi nana que era la única persona que me quedaba en el mundo, pero decidí cambiar, tomar otro rumbo …
Capitulo 1:
El día comienza muy temprano para mi, me levante de costumbre a las 5 y media de la madrugada cuando iba a amaneciendo, el sol apenas daba sus primeros rayos de luz y caían sobre mis sabanas blancas, no me gustaba para nada el blanco pero era un color que daba paz y en estos momentos lo único que realmente necesitaba era paz así que pensé que seria bueno darle un toque de blanco a esa habitación. Me levante recordando que mi nana se habría ido hacia North London hacia que tenia que estar una semana sola en casa, aunque para muchos eso seria muy bueno para mi era horrible no estar con ella unos días cortos por que tengo miedo de que le llegue a pasar algo. Salí de la cama, realmente hacia mucho frío esa mañana, comenzaba el invierno, algo que realmente me gusta, la moda de invierto es algo que me fascina, fui al baño, abrí la ducha y comencé a ducharme con agua caliente, mis pensamientos fluían era un sábado de lo mas tranquilo y esto aquí es raro por mas que sean las 5 de la madrugada o las 12 del mediodía las cosas son alocadas en este lugar. Me empecé a vestir, agarre una remera básica, con unos jeans medio claros rasgados, unas botas negras con tachas, y un saco de lana negro, me recogí el cabello con una trenza de pez algo que realmente me gustaba y baje las escaleras hasta la cocina, mientra me preparaba un desayuno rápido de un café con dos medicamentos que debía tomar cada mañana, empecé a leer una de esas revistas que nana vive leyendo.
Estaba caminando por las calles mirando el cielo, perdida en mis pensamientos realmente si salí es por estaba totalmente aburrida, aunque ya estaba en Londres desde hace 2 años todavía no encontraba una amiga que pudiera estar con ella todo los días creo que jamás podré encontrar otra como Joanie. Iba camino a casa, tratando de pensar que haría realmente, Joanie desde hace dos semanas que no deja rastro de existencia, y me tiene preocupada, y me aburre llamarla todo los días, nana no esta y será estar sola en casa viendo películas de amor, con Missy si es que no estaba afuera jugando con su hueso de hule.
Abrí la puerta, golpeando sin querer la mesa, siempre pasaba eso, el viento era el problema…
Sentí murmullos en la cocina lo cual me dio un escalofrío sobre mi espalda, por que me encontraba sola en mi casa, nana no estaba así que. Empecé a caminar despacio hasta la cocina… — ¿hay alguien hay? — realmente corría un escalofrío sobre mi espalda, era muy asustadiza (creo que eso lo saque de mi madre).
— AAAAAAAAA — pegué un grito — nana, dios casi me matas de un susto, que haces aquí no tendrías que estar de viaje?
— Oh Juliette que dices, debes tomar mas valor, quien podria entrar aquí… Y si y ella volvi y te trage un regalo muy bonito.
— Nana gracias pero… AAAAAA — sentí manos sobre mi espalda que hicieron que me exaltara de mi lugar, di media vuelta y… — Joanie dios que haces aquí!
— Vine a ver a la mejor amiga de la vida que nunca me invito a su casa en Londres donde hay cada tipo de chicos lindos, no?
— Jaja Oh ella tan exagerada como siempre, dios te extrañe mucho gorda
Pase casi toda la noche hablando con Joanie, es mi mejor amiga desde siempre, y como hace dos años que no la veo, dos años!
Comimos una pizza por que realmente no había ganas de cocinar, nana estaba cansada y se fue a dormir tan pronto como pudo, nos quedamos con Joanie sentadas en el sillón, con una manta vieja que encontramos en el ropero por que realmente era un noche muy fría.
Mi casa estaba llena de objetos antiguos algo que realmente era antiguo es un reloj eso grandes que marcan muy fuerte la hora, era totalmente hermoso. Sonó exactamente las 12 de la noche que marcaba el inicio de la madruga y del otro día. Mis pensamientos se tornaron a escuchar con mucho cuidado ese tic-tac ya que ese ruido marcaba el mismo día que murieron mis padres hacia dos años atrás y también marca el día que mi internaron en rehabilitación hace unos meses mas atrás, los recuerdos invadieron mis pensamientos tan rápido que unas lagrimas empezaron a salir, mientras que Joanie estaba sentada a unos centímetros míos mirando un programa de cocina que realmente no se entendía nada de lo que decían por que hablaban en francés, es como si supiera exactamente que las lagrimas salían de mi, aunque no haya producido ningún ruido, ni carraspeo en ese momento.
— Oh Juliette, tranquila… Debes pensar que ellos están en un lugar mejor ahora y que te están cuidando de todos las cosas posibles y tienes que ser fuerte — la interrumpí — Ser fuerte, Joanie, ser fuerte me vienes a decir que sea fuerte? En serio, me viven diciendo eso, pero realmente que hago yo con ser fuerte trate de ser fuerte en el momento menos indicado, solo quiero llorar puedes comprender eso, trate de ser fuerte cuando se fueron, cuando un idiota los mato! Pasaron dos años que ya no los tengo conmigo es muy difícil — no pude aguantar mas, rompí en llanto.
continue …
Capitulo dos: El amor toca la puerta, mejor dicho la manzana.
Domingo.
Al despertar, se podía oír los ruidos de la lluvia al caer sobre mi ventana realmente esta lloviendo acataros, además agrégale a eso un frió que ni te deja salir.
Me levante, me duche con agua bien caliente, pareciera que el frío aumentaba cada día un poco mas, — pero esto es exagerado ya — digo alguien en mi mente, realmente esa vocecita tenia toda la razón…
El día corrió rápido estábamos en el centro comprando algunas cosas para nana y haciendo pavadas como en los viejos tiempos con Joanie, recuerdo cuando éramos chicas y nos escapábamos de nuestras mamas en el parque y salíamos a correr y nos metíamos en una fuente esas que tiran agua hacia arriba y estamos ahí esta que nos echaran, esos momentos era totalmente hermosos y dios claramente divertidos.
— Sabes que me eh puesto a pensar Joan — dije en tono pensativo tratando de catar su atención.
— Que te as puesto a pensar Juliette — pregunto ella sin dejar de prestarle atención a esa manzana azucarada.
— Que la vida es un espejo, es una mentira pero una gran verdad…
— Que dices Juli no comprendo…
— Si mira sabes de los palíndromos? Pues el espejo mismo es uno, te muestra una imagen al revés, a ver te diré algo haber si comprendes mejor — mientras me miraba con una cara de no comprender ni una sola palabra de lo que decía — mira por ejemplo, amor a roma.
— Oh ya entendí que eso al revés es amar a roma también.
— Exacto, cuando te miras en el espejo, el da una imagen al revés tuya por que tu lado izquierdo esta del lado derecho y así viceversa entiendes (?)
— Si ya lo entiendo, lo que no eh de entender es que tiene todo esto que ver con las manzanas azucaradas Juli. — si como veras hablábamos de las manzanas y su azúcar que ella tanto las consideraba deliciosas y si no como azúcar una de las historias que tengo por mencionar pero seré breve y seguiré el paso
— Oh nada, obviamente solo quería comentarte esto, me pareció interesante no crees
— Jajaja ay Juliette tu y tus datos curiosos son cada vez mas raros
— Oye yo solo trato de enseñarte cosas que el colegio no te enseña o mejor dicho que tu no prestas atención.
— Ya cambiemos de tema si?
— Ok, mejor por que o si no empezaremos un pelea sin fin… Y por cuantos piensas quedarte aquí en Londres Joan — pregunte sin remedio, realmente no quería que se fuera en estos tiempos donde mas la necesitaba
— Oh mensa veo que tu nana no te ha puesto al tanto de las nuevas, nuevas no…
— Haber si me dices de una buena vez y listo tampoco es que tengamos todo el tiempo del mundo no,
— Me quedare contigo cinco meses boba
— Me estas hablando en serio Joan — yo tenia mis momentos en donde no me digas mentiras ni bromas por que realmente te puede ir mal, y ese era uno de eso momentos.
— Obvio mensa, también por que tengo que estudiar para la universidad y todo eso sabes, me tengo que poner las pilas en serio por que ya sabes, las cosas en casa se pondrán mal y será como un HASTA LA VISTA BABY! — reí a no mas poder no puedo creer lo que acababa de escuchar esta mujer es la mejor persona que realmente pude conocer de un día que hace un año atrás lo había pasado entrando a un lugar totalmente nuevo para mi donde no todo era color de rosas hoy estoy riendo a carcajadas en el centro de Londres ella es increíble. — no te rías, ya ves me haces sentir mal perra
— Jajaja no me digas eso — seguí sin poder parar de reír — Oh saldremos, conoceremos chicos
— Oh chicos, hablando de eso, paso mucho tiempo que no eh visto uno en mi margen de interés, que esta pasando Londres, donde tienes escondido a mi príncipe azul — Ok, casi me desmayo en plena calle por tanto reírme.
— Es suficiente, esta noche iremos a bailar, y de casería como diría John — John es el hermano mayor de Joanie, un total rompecorazones, esos idiotas que están con una y después con otra en un par de segundo, que segundo, minutos…
Continúanos caminando, ella con su manzana azucara que nunca mas terminaba, mientras veíamos vidrieras los ruidos de gritos eran mas a menudo en esta zona, nosotras nos preguntábamos por medio de nuestras caras que rayos estaba pasando, no saber que eran esos gritos mas bien chillidos por decirlo era perturbador…
Caminamos unas cuantas cuadras mas, riendo sin parar de chistes sin sentidos o reinos solamente por reírnos, luego de eso los gritos eran mucho más fuertes así que tomar un atajo lejos de ellos era una buena idea
+ Lejos de ellas, el también pensaba lo mismo.
Caminábamos las dos en silencio sobre una calle muy chica rodeada de flores amarillas.
— Me sostienes la manzana Juli — dijo Joan unos segundos antes que yo cayera al piso mientra sujetaba la manzana.
Golpearme fuertemente la cabeza en la calle no era muy buena idea, lo ultimo que recuerdo son esos ojos color verde, si creo que si…
— Juli, estas bien, Juliette. Mira lo que has hecho idiota…
Continue ..
Capitulo tres: caminos separados.
— Yo? — pregunto. — yo no hice nada, si ella se hubiera fijado no estaría tirada en el piso
— Oh cállate y ayúdame…
Empecé abrirlos ojos de a poco, viendo todo luces blancas, obviamente me encontraba en un hospital ese aroma es tan especifico. Cuando abrí los ojos vi a nana, y a Joan afuera de la habitación hablando con dos personas mas y una enfermera, yo todavía seguía pensando que rayos así ahí acostada, vi los rasguños que tenia y una pequeña cicatriz en la cabeza, pero creo que eso no es nada a comparación de… ya saben!
— Juliette, otra vez aquí, esperemos que no sea por lo mismo — dijo una voz conocida entrando a la habitación. — Esta vez realmente no que hago aquí, Johana. — solté una risa.
— Mejor así jajaja — Johana era la enfermera que estuvo conmigo desde el primer día en la clínica de rehabilitación, creo y puedo decir que era una de las mejores personas que conocí en mi vida, y en esos largos meses que estuve ahí, en ese lugar puedo decir que era la única que me hacia sentir bien, como si estuviera una tarde en casa con una amiga cercana. Realmente la aprecio demasiado.
— Y ya me puedo ir? Sabes por que rayos estoy aquí, no me gustan los hospitales!
— Oh que ironía no? — Dijo Johana, con una mueca. — Basta, jajaja — le dije.
Empezamos a hablar de cómo esta y de cómo estaba llevando ahora mi vida, si no había caído en lo que meses estaba luchando para poder seguir viviendo, y de la vida en si.
Luego de eso entro un muchacho, no tan alto, ni tan bajo digamos que mediano, puedo asegurar que sus ojos eran el mismo tono del los ojos que había visto unos segundo antes de quedarme inconsciente, lo puedo asegurar;
— Permiso — dijo el muchacho. — si (?)
— Hola — dije con una pequeña sonrisa, mientra me toca el golpe en la cabeza — lo siento — repitió después de mi saludo, asiendo gesto de que era por el golpe. — Oh tu fuiste el que me hiciste esto no… — reí;
— Iba algo apurado y perdón — dijo otra vez, agachando la cabeza y dejando ver sus rulos. Totalmente perfectos;
— No tienes por que disculparte a cualquiera le pasa — dije — puede ser pero no a cualquiera la manda al hospital — dijo el. — No hay problema, estoy viva no? — comente, con una sonrisa pequeña.
— Eso es bueno, perdón no me presente. Me llamo Harry y tu? — dijo.
— Yo me llamo Juliette. Pero sabes me puedes decir Juli, así siempre me han dicho.
— Muy lindo nombre. — sus ojos se iluminador llevando ese color verde, a algo mas intenso, su sonrisa era totalmente perfecta. Su cara era familiar, pero realmente en este momento no sabia quien era.
— Gracias — mis mejillas tomaron un color rojizo.
Joan y nana entraron, empezaron a interrogarme si me encontraba del todo bien y esto que lo otro, nana como siempre empezó a darle un sermón al chico de por que debería mirar mejor por donde va antes de caminar, que pudo haber ocurrido algo mas grave y todo eso, — trágame tierra por favor — era lo único que podía llegar a pensar en ese momento.
— nana basta, el ya se a disculpado, además estoy bien. — ella miro con esa cara que decía, no importa el debió pensar mejor las cosas, pero era suficiente. Era algo vergonzoso que lo hiciera, no puedo mentir.
Sonó su celular, y el pidió permiso y se retiro.
— Sabes quien es no (?)— dijo Joan.
— No, quien? — pregunte.
Continue…
Capitulo Cuatro: Mi vida antes y después de Londres.
— Es Harry — dijo ella con entusiasmo.
— Si eso ya lo se, me lo dijo el boba
— No me digas que no sabes quienes son!
— Primero que todo creo que el es solamente uno no muchos — reí.
— One direction, no te suena Juliette. Dios en que mundo vives?
— Perdona por no conocerlos, si, si me suenan pero ni idea…
Trataba de ver quienes era, mi mente se convirtió en una computadora tratando de ver quienes era, buscando alguna información sobre ellos. Pero nada!
— Oh los chicos estos que cantaban en el programa ese, como se llamaba…
— Hasta tu nana los conoce, Juli — en forma de reproche.
— No miro esos programas comerciales Joanie — dije enojada, no tenia por que conocerlos, no era necesario.
El volvió a entrar, mirándonos mientras nosotras no quedamos calladas, sin duda se dio cuenta que hablábamos de el. — perdón si interrumpo —
— no interrumpes nada, nosotras ya nos vamos, no paso nada, fue un accidente no debes preocuparte por nada igual gracias por estar aquí…
— no tengo problema en pagar algo.
— No debes pagar nada, ya lo tenemos cubierto
Pasaron los días de ese pequeño accidente, y todo volvió a la normalidad, pero ahora casi todos los días escuchaba el nombre de Harry en algún que otro lado, o simplemente One direction por doquier, viste que cuando conoces a alguien y luego no dejas de verlo en algunos lados pues esto me ocurría a mi, tampoco podía dejar de pensar en sus ojos, tenia algo particular podría jurar que cuando caí en el piso sus ojos tenia ese color verde particular, era un verde diferente totalmente diferente y en el hospital tenia un color distinto. Podría pensar en sus ojos por horas era tan raro, estar toda una tarde pensando en eso, en unas semanas comenzaba tipo un cursillo en la universidad de medicina, era algo totalmente aparte de ello pero quería saber en que me metía ya desde entrada, aunque puedo admitir que amaba con mi vida la medicina y todo lo referido ello, quería saber si estaba tomando la decisión correcta al elegir esta carrera por el resto de mi vida, por que mas que sea una carrera también era como un estilo de vida que debía llevar las veinticuatro horas de mi vida y que jamás pararía hasta que ya no pueda hacerlo mas, aunque algunas veces mis deseos de dejar todo eso por la borda y de seguir con mi sueño de pequeña de ser cantante volvían a mi como lo único que puede existir sabia que eso no era lo mejor, hasta mi pequeña voz adentro de mi la sabelotodo en mi interior sabia que eso no era lo correcto, mi cabeza igual seguía pensando que volver a mi amado canto era algo que quería hacer desde hace mucho tiempo, por que la música era una de mis grandes pasiones en la vida y lo único que me hacia estar bien en mi interior conmigo misma, aunque hayan pasado ya casi un año desde que entre en ese lugar donde debería haberme curado mis miedos y mis enemigos seguían en mi interior por que mi enemigo era solamente yo. Yo era la que debía luchar contra mi misma, para poder salir de ese agujero me llevo meses, casi un año estuve encerrada ahí por que mis recaídas eran tantas que me costo bastante, y aunque jamás hable esto con alguien por que donde estaba yo ahora, en el colegio todo ellos eran los chicos y chicas perfectos y yo no encajaba ahí no era de ese lugar, empecé amistades que me llevaron al mal camino, pero eran verdaderas, no eran falsos, si me tenían que decir las cosas en la cara me lo decían sin importar nada, cuando estuve en rehabilitación por culpa de esas cosas y sobre todo de esas personas que conocí por llevarme a ese “mal camino” ellos siempre que se podía visitarme estaban, era la clase de amigos que siempre están contigo sin importar nada como Joanie, ella es mi todo, nos conocimos en el jardín de niños cuando estábamos paliando por unos juguetes de Barney algo raro ya que a mi eso no me gustaba en ese entonces, pero ahí yo paliaba por todo por que realmente no me gustaba ir a ese lugar. Desde esa pelea es que somos las mejores amigas, aunque no cree en el concepto de mejor amigos por que realmente es catalogar a una persona mejor que los demás pero que puedo decir Joanie era la mejor persona que pude haber conocido y eso me basto solamente para poder decirlo. Durante toda mi niñez ella estuvo conmigo, hay momentos donde lo único que recuerdo de una fiesta de cumpleaños mía es ella y mis familiares, que en ese momento solamente eran mis padres y mi nana y luego tal vez hasta el hijo del señor que cuidaba mi casa por las noches, no puedo mentir nunca fui de esas personas que vivía con millones de personas alrededor mío, no, no era así y tampoco quería serlo! Capas que nunca me llamo la atención eso de ser popular en el colegio, por realmente si vas al colegio es a estudiar aunque yo solo iba por las clases de música que era lo único que me gusta de la escuela por si no era por eso podría jurar que nunca hubiese querido ir ni me levantaría como lo hacia en aquellos tiempos. Pero bueno, cuando cumplí 10 años me regalaron mi primera guitarra, Ok también la ultima… luego empecé a tocar el piano y el violín creo que de esos instrumento es que nació mi amor hacia la música en si por que, en la vida siempre haya algo que mas a amar mas que tu propia vida y lo que yo amo es la música en si, y sobre todo cantar, tocar el piano y el violín, mi papa tocaba esos dos instrumentos y el me llevo a amarlos con mi vida, creo que es biológico, por que siempre me nació amor hacia la música, mi nana me contaba que cuando tenia apenas dos años siempre que pasan una canción yo la empezaba a cantar sin importar que apenas podría decir las palabras bien. Así que debo admitir que el mayor tiempo de mi vida lo único que podía pasar haciendo es música, por que realmente todos en nuestro interior tenemos ese momento musical donde la música nos ayuda a vivir y a mi más bien es mi vida… En Londres tenia dos amigos con los que nos propusimos hacer una banda pero puedo decir que ese proyecto quedo en la nada por que cuando estamos tratando de hacerlo simplemente conocí a esas personas que bueno ya saben…
(Alguien me saco de mis pensamientos…)
— hola, te acuerdas de mi? — …
Continue…
Y
— oh por dios, como no me voy a acordar de ti, como estas James — James, era, ps mi ex novio uno de los que siempre estuvo conmigo en los buenos y malos momentos se puede decir, pero terminamos, no por falta de amor, por que amor había, solamente por que el se fue unos meses a vivir a Australia. Y pensamos que la distancia podía arruinar esto, así que hicimos un acuerdo de terminar la relación y si alguna vez volvíamos a vernos quien sabe no…
— Como estas Juliette? Estas mejor, veo que ya saliste, intente llamarte, pero veo que tu nana no quería que hablara contigo, yo lo se, que algo de eso fue mi culpa y…
— No vuelvas a decir eso, lo que me paso a mi no fue tu culpa, fue mía, yo soy yo, y yo pude decir que no a esas cosas pero no al contrario accedí me deje llevar por las cosas y bueno paso lo que paso, pero si ahora estoy mejor estoy recuperándome aunque si es me va ser difícil, por que no fue un lucha hace unos meses atrás si no es una lucha contante.
— Y sabes que contaras conmigo siempre Juliette, te amo!
— Lo se, y yo te amo a ti, por que fuiste una gran parte de mi, pero creo que esto no deberíamos hablarlo aquí. — reí, creo que caminamos unas cuantas cuadras, hacia un pequeño parque que se encontraba por ahí, nos sentamos enfrente de una laguna o algo así… y empezamos a hablar de lo maravillosos momentos que vivimos juntos, de cuando nos conocimos de cuando nos íbamos a escapar para vivir juntos por que nana no me dejaba estar con el, y de nuestros amigos (a los cuales no veía hace mucho tiempo) hablamos también de cómo fue su viaje a Australia, a ese país hermoso, me contó que intento salir con otras personas (si había algo que amaba de el, era que era muy sincero, puedo creer que era el único hombre que conocí luego de mi padre y abuelo mas sincero, creo…) pero según el no pudo, yo le conté que hace unos meses salí que volví al colegio que pase muchas de las clases que debía y que estaba a tres clases de graduarme y que estaba pensando seguir medicina, el me contó que tendría la esperanza de poder seguir alguna carrera pero todavía no sabia exactamente cual…
— Pasaron horas que estamos aquí, james debo irme, ya es tarde — dije, levantándome.
— Que tal si mañana tomamos un café, te acuerdas del lugar de nuestra primera cita — pregunto. — Nos vemos ahí a las 6 que te parece?
— Fantástico — replique. Nos levantamos, me tomo de la mano y me di un calido beso apenas tocando nuestros labios, claro que quede sorprendida, nos separamos, mostré una pequeña sonrisa y el solo soltó una risa. — nos vemos mañana, James.
Seguí mi camino, mirando el lago, mientras los niños corrían jugando con sus padres, me hacia tener una sensación de vacío por no tener yo a mis padres en ese momento, se podría decir que sentí un poco de envidia de ellos, pero era totalmente agradable verlos jugar. Fue un día totalmente lleno de sorpresas y no terminarían aun… Llegué a casa encontrándome con un auto que nunca antes había visto.
Continue…
Capitulo cinco:
Mire alrededor de el haber si se encontraba alguien adentro, pero no pude divisar a alguien en su interior, supuse que también podrían ser los nuevos vecinos, la casa de alado estaba vacía desde hace unos largos dos meses, nadie venia ni a ver su estado. Pude ver a unas dos cuadras como llegaba un camión donde seguramente se encontraban las cosas de los nuevos vecinos. No preste mucha atención a lo que ocurría luego.
+ Subí las escaleras dejando las llaves caer en su lugar, puse mi bolso en la cama, recontándome mirando hacia arriba pensando todo lo que había ocurrido hoy, no sabia como podía describir eso o simplemente explicarlo, que quería decir eso, que volvíamos a hacer lo que alguna vez fuimos, los dos cambiamos de alguna manera, no puedo mentir tampoco puedo decir que no hay nada, por que seria mentir. Si había y mucho pero son tiempos distintos y no sabría si estoy lista para volver a lo que éramos antes, si bien el me ayudo en mucho también me destruyo de alguna manera. Tampoco era su culpa, por que la única culpable de lo que me ocurrió soy yo. Aunque muy dentro de mí quería culparlos por todo lo ocurrió sabia que eso no estaba bien, más por que ellos no tenía ni culpa de todo esto, esto no había comenzado hace un año, comenzó mucho antes.
Me levante de la cama acomodando un mecho que sobresalía de mí atrás de mi oreja.
Escuche la puerta abrirse, seguramente era Joan, que había ido a buscar unos apuntes para poder rendir.
— Aquí estas Juli — dijo bajando la mirada dejando caer una lagrima sobre su rostro — por que no atendías tu celular, te estuve llamando por horas!
— No lo lleve conmigo, lo siento, pero creo que ahora eso no es lo importante que te sucede?
— Juli, debes saber que lo que te voy a pedir en estos momentos es lo único que podemos hacer, tenes que ser fuerte, tu abuela, nana.. — era inevitable ver como salían las lagrimas de su ojos.
— Que le paso? Por que estas llorando…
Pasaron unas dos horas todavía no nos dejaban entrar a verla, no me importo que no tenga ahora un lugar para quedarme pero… se había ido, ya no estaba ya no estaría conmigo cuando la necesite ya no estaría conmigo en cada momento del día ya no podríamos pelear por cada pavada ya no podría llamarla nana ya no la tendría aquí para mi…
Joanie
21 de mayo…
Juliette estaba tirada en el piso sin hacer ningún movimiento de su cuerpo, esta inmóvil, solamente mirando la camilla donde se encontraba su abuela, ningún lagrima recorrió sus ojos en esas dos horas.
Estábamos las dos sentadas mientras nana estaba en un cajón, en poco minutos ella seria entregada a la tierra, la abuela de nana era una persona maravillosa, eran de esas personas que jamás escucharla decir alguna mala palabra ni siquiera de chiste. Era de esa persona amable, sensible y cariñosa que jamás te podrían negar algo que vos necesites.
Falleció por la culpa de alguien que quiso robarle el bolso, un bolso vacío, solamente era para aparentar, para creer malas ilusiones decía Juliette a su nana cada vez que la veía salir con eso en la calle, y puedo afirmar que tenia razón solamente le podría a llegar a pasar algo malo, y aquí estamos.
25 de mayo…
Tenia una hora despierta pero todavía no estaba lista para estar de pie y afrontar un nuevo día, un nuevo comienzo. Desde la muerte de su abuela Juliette cambio drásticamente, mis padres volaron desde carolina de norte hasta aquí, Londres para poder quedarnos con ellos, Juliette no tenia a ningún familiar que pudiera acogerla en su casa, no tenia ningún lugar para poder vivir, mis padres decidieron que era mejor que se quedara con nosotros, todavía no era adulta y no quería que fuera a parar en la calle en una casa hogar.
12 de junio…
La vida debería haber continuado normal, un duelo puede durar un día como también años, pero de Juliette no podrían saberlo ella era un total misterio en cuento a emociones, sabia tanto esconder unas lagrimas sabia tanto esconder su dolor.
Juliette y James volvieron el 5 de junio, ella se mostraba feliz eran inseparables, cada minuto era de ellos, no importaba nada mas, era una relación mucho mas adulta, los dos pasaron por cosas que los hizo madurar de una manera diferente por así decirlo. En unas semanas Juliette comenzaba el curso de medicina en la universidad, era algo que había decidido desde hace unos días nada mas cuando le llego una carta de aceptación, si pasaba el curso de podría decir que comenzaba el año que viene con el camino a llegar ser medica, algo que le debería mostrar entusiasmo, nuestra relación no estaba del todo bien, y puedo jurar que era por que james le metía cosas en la cabeza, como que yo me burlaba de ella, cuando el único que hace es el, es una pequeña rata sin sentido ese tipo. Pero si ella estaba feliz y no la lastimaba no me importaba, lo único que quiero es que ella sea feliz…
Era muy témpano, y deberíamos ir al aeropuerto tomaríamos un vuelvo a Paris para unas merecidas vacaciones.
Continue.
Capitulo seis
Bajamos las persianas, apagamos las luces y cerramos la puerta.
Juliette
Tenia la mente en blanco, desde la muere de nana todo a cambiado no lo puedo mentir, era comenzar otra vez de nuevo, y la pura realidad para todos no era que yo lloraba era que yo no volviera a mis malos hábitos, a mis recaídas y si para mi también eran un temor que se presentaba cada mañana, cada minuto de mi vida, tenia que ser fuerte y tan solo tengo 16 años, aunque en dos meses cumplía los 17 en mi vida ya me ah pasado muchas cosas, muchas muertes, muchas alegrías no lo negare no era una de esas personas que sufrí mucho y no vivió, pero lo que a veces me pongo a pensar es que decir que si estas feliz estas viviendo es totalmente entupido, por que realmente es mentira. En la vida siempre hay momento triste, para mi si no sufres o no convives con el dolor es cuando no has vivido por que realmente debes sufrir para poder afrontar momentos difíciles. Entonces cuando me decían que sentir dolor por mi misma era egoísta, me ponía a pensar quienes eran mas egoístas eso que querían que yo no sintiera nada o yo que sentía ese dolor, por eso comencé a cortarme para poder librarme del dolor, y de una manera lo hacia, de una manera podía sentir como ese dolor se iba, se esfumaba pero siempre volvía y los días no terminaban nada bien siempre estaba llorando por algo distinto, la vida siempre tenia algo malo, siempre había alguien que me arruinaba mis momentos felices, cuando cumplí 14 años tuve una gran fiesta con todos mis amigos, no era una chica no sociable, en verdad era muy sociable, esta rodeada de gente, muchas gente! Fue una de esas fiestas enormes aunque debía ser el centro de atención ese día fue todo lo contrario, se podría decir que fue uno de los peores momentos de mi vida vista cuando estas feliz y alguien se acerca y simplemente lo arruina no importa que te diga lo arruina.
Y
Me aceptaron en la universidad, aunque tuviera un año menos, hice el colegio secundario en dos años, por eso tenia una edad menor a la que seguramente todos tendría en la facultad.
Volví a sentirme como me sentía unos años atrás, la depresión es algo totalmente aparte, eso ya es cuando el dolor te consume, lo único que esta volviendo era esas incontrolables ganas de pasarme algo por la piel para que el dolor acabara, cuando sabría que esa no es la solución…
— Hola… ¿Cómo estas? Espero que puedas acordarte de mí… Soy Harry. — se oyó en el teléfono, atendí por que no se encontraba nadie mas en esa casa, me había dejado sola un sábado, y que sábado era, ni siquiera una nota de feliz cumpleaños! ¡Gracias, eh! — Oh, hola Harry, si, si me acuerdo de ti. Estoy bien. — que mas podría decir.
— Me entere lo sucedido con tu abuela! Lo siento, de verdad se nota que era una gran persona.
— Oh, gracias. — Realmente cuando todos me decían eso, no tenia la menor idea de que contestar, no se si decir gracias era lo indicado, no lo se.
— Vendrás hoy entonces? — Pregunto el.
— ¿Iré a donde? ¿Que?
— Al café, no te acuerdas que acordamos para ir a tomar un café una vez…
— Creo que te equivocas de persona, no recuerdo jamás que habláramos sobre un café - reí - Pero me seria útil, mas en un día como este - ¡Que estaba haciendo! Bueno, solo es un café, tampoco me propuso matrimonio no… Que mal podría hacer
— Entonces nos vemos ahí a las 6 te parece? — contesto el.
— Esta bien! Pero solo un café, tengo novio…
— No creo que diga nada, además es solo un café, es para hablar, no creo que me mate o algo así.
— Ja, claro que no, no es así. El — contesto ella.
Continue…
Capitulo siete.
Luego de colgar el teléfono, me puse a pensar en que pensaría James sobre todo eso, pero en estos momento ni me importaba el, ósea era mi novio y ni siquiera un saludo por mi cumpleaños, estaba decidida que iba a ser un mal cumpleaños, debía pasarlo con un muchacho que conocí hace unos días nada mas, si exacto ¡Un pésimo cumpleaños!
Empecé a prepararme, me di una ducha con agua caliente molestando a los vecinos mientras mi canto era totalmente fuerte, pero la mejor terapia es cantar en la ducha. Es como liberarte! Salí, empezaba a hacer calor, muy pronto vendría el verano, me coloque unos jeans medio oscuros con una básica y una camina de seda, unos tacones no tan altos por que realmente no me gustaba quedar alta, y deje suelto mi cabello. Recogí mi bolso y salí para el café.
Harry
Me metí en esto, no se como, realmente ni siquiera sabia quien era de verdad ella, pero en el hospital se veía agradable. Llame unos días antes para ver como estaba, y me entere lo de su abuela! La misma persona que me había dado el número de su teléfono, pensé que seria bueno saludar, hable con su amiga, la chica alta, pelirroja. Me hacia acordar a Niall, aunque el era rubio…
Empecé a vestirme, y salí al café, me senté en una de las mesas del fondo, había llegado capas algo temprano, no recordé traer mi reloj así que no tenia una idea de la hora a la que había llegado, me di la vuelta cuando escuche un murmullo, era un par de chicas pidiendo para sacarme unas fotos con ella y capas no se querían un autógrafo, me levante de mi silla y accedí con una sonrisa en mi rostro. Levante la vista y ahí estaba ella… Era alta, aunque los tacos le daban algunos centímetros más de lo normal seguramente. Era realmente hermosa, no era una chica material se le notaba en los ojos, era una chica normal.
Juliette
Entre al café, me encamine al fondo por que había un grupo de chicas alrededor de alguien, intuí que era el. Cuando me vio venir, les pidió a las chicas si no podían dejar solos, algunas respondieron de forma buena otras me miraron de forma extraña a lo que yo solo reí. Luego de unos minutos me senté, enfrente de el, pedimos dos cafés y un pedazo de torta de manzana, realmente eso ya era para mi por amaba la torta de manzana!
— ¿Cómo estas? — Pregunto el, mientras tomaba un sorbo de su café.
— Yo? Bien eso creo, algunas veces me pongo a pensar que algún día quiero ponerme a pensar cuando sea mas grande que todo esto que viví valió la pena pasar…
— A que te refieres con todo esto?
Con Harry me sentía bien, podía estar hablando por horas y puedo asegurar que habían pasado horas en ese café, le conté de mi vida, de todas las cosas que pase, y supuse que iba a ser como siempre que me iban a decir que eso estaba mal, pero no el era distinto, me escucho hasta mi ultimo suspiro, me entendió de una forma, y no podía no evitar ese cosquilleo en la panza cada vez que tomaba mi mano cuando una lagrima recorría mi mejilla, el era distinto, era agradable estar con el, es como si nos conociéramos por años, era, no lo se…
Caminamos hacia su auto, me había ofrecido llevarme a mi casa y realmente se había hecho tarde y no tenía muchas ganas de tomarme un taxi a estas horas, menos por estas calles que a veces podían ser muy peligrosos.
Estábamos en el auto discutiendo por una canción que sonaba en la radio. Mientras llegábamos a la casa de Joanie que realmente ya era como mi casa, bajamos del auto, y fuimos hasta la entrada, mientras habría la puerta
— Feliz Cumpleaños Juliette — dijo Harry.
Continue…
Capitulo ocho:
— Oh por dios que es esto? — le pregunte a Harry.
— Una fiesta… — dijo el en tono burlón. — Oh bobo, ya se pero por que… ¿Cómo?
— Por tu cumpleaños… — entre a la casa acompañada de Harry, note la cara de jamás al verme se que era muy celoso y seguramente no le gustaría saber que pase todo el día con un chico, que apenas si conozco. Pase entre la gente, algunas que ni conocía pero bueno seguramente alguien en la sala si los conocía.
Al final del pasillo estaban Harry y cuatro chicos mas hablando con James y Joanie, fui hacia ellos, y Harry con una sonrisa en su rostro me presento a los demás, no se que me estaba pasando cada vez que lo veía, su sonrisa era perfecta, sus ojos brillan de una manera muy particular, pero luego volvía a la realidad, caí que estaba de novia y que era imposible que pasara algo con el, era totalmente imposible, y sabemos que eso no iría a ocurrir.
— Es momento de soplar las velitas Juliette — dijo Devonne, la mama de Joanie.
— Debes pedir tres deseos. — dijo James cuando nos acercamos todos al borde de la mesa
— Tres deseos? — dijo en tono pensativo, no sabia que pedir, y cada vez en mis cumpleaños cuando los pedía no se volvían realidad aunque en los otros cumpleaños lo pase sentada en una silla hablando por teléfono con mi nana en la clínica de rehabilitación creo que este lugar es totalmente diferente y capas es el cambio que yo buscaba a hacer en mi vida.
— Oh ya solo son tres deseos, no cuarenta — dijo Saami, el hermanito de Joanie.
— Jaja lo se, ya están, ya los pedí. — Pedí mis últimas tres más deseados deseos, últimos por que era la última vez que los iba a pedir. Cantar en un escenario por ultima vez, termina el libro que había comenzó hace dos años, y ser feliz.
— Y que pediste Juli? — pregunto Niall. Eran un divino!
— No se, eso no se dice… — dije mirando así arriba y luego reí.
— Uh.. — hizo una mueca el y reímos todos.
Me encantaban como eran los chicos, eran muy divertidos, Louis oh dios ese chico iba a matarme de la risa. Pasaron las horas, mientras la música sonaba y todos estaba bailando en su mundo, los papas de Joanie eran muy divertidos a la hora de bailar, hasta inventaron una nueva forma de bailar, Joanie estaba como loca tratando de que no la avergonzaran hasta que Niall la saco a bailar y fue como si estuviera en otro mundo. Eran adorables.
James tuvo que irse algo temprano, bueno se fue ni bien llegue, la relación no estaba en su mejor punto pero en serio, era su novia y por lo menos en mi cumpleaños me gusta que estén sobre mi, en el mejor de los sentidos!
Salí al patio, por que no me gustaba bailar, y no sabia bailar tampoco, me recosté sobre una reposera tratando de descansar algo, y me puse a pensar en que punto de mi vida estaba…
— Hola… — se escucho desde la puerta del patio.
— Hola… no estas bailando? — pregunte. — No me gusta mucho el baile… — Respondió el.
— Oh — me limite a contestar…
— Y en que piensas?
— En la vida, y tu, en que piensas?
— En ti… — lo mire sin saber por que había contestado eso, mientras se iba a acercando lentamente hacia mi…
Continue…
Capitulo nueve:
Juliette
Sus ojos están atentos a los míos, su sonrisa era pequeña pero dejaba ver sus dientes, su cabello esta alumbrado por la luna, era una noche perfecta. Estábamos a centímetros de distancias y ninguno pretendía distanciarse.
— Esto esta mal sabes… — exclame, pero no me separe de el ningún instante seguí mirando a sus ojos. El me regalo una de sus sonrisas a lo cual yo le devolví una de las mías.
— Si, pero también esta bien — junto mi frente con la suya, miro mis ojos, y nuestro labios se empezaron a tocar, comenzó con un beso delicado, apenas si se sentía sus suaves labios, su perfume era un olor que me cautivaba, el beso se hizo mas fuerte, la intensidad era tanta que era como si lo necesitara. — Te vi hace unos días, hoy te conocí, y es como si ya fueras mía. — me volvió a besar, me dedico una sonrisa, me tomo de las manos, y se fue separando de mi.
— Yo también siento lo mismo, pero…
— No hay peros — exclamo Harry.
— Los hay, y muchos. James es uno. — dije, todavía anonadada.
— Las cosas se resuelven de alguna manera
— Como resolvemos esto, genio? — solté una risa, y el solo se digno a sonreír.
30 de julio. Un mes y una semana después.
El beso fue perfecto, un día basta para apreciar a alguien, Harry era totalmente perfecto, empezamos hablar de lo que haríamos, de lo que creíamos que haríamos, James además de ser mi novio, era mi mejor amigo, era el, el que estuvo en mis peores momentos, lo de Harry podía ser un amor a primera vista, una ilusión, una aventura, no lo sabia. Y no sabia si lo quería descubrir, el estaba subiendo a la fama, yo era una chica mas del montón, era una mas de las personas sin fama, era un mas. Y el me podría cambiar demasiado rápido de una forma u otra.
El podría enamorase de otra y yo quedaría en el olvido, y que haría, nada. El podría salir de viaje y gustarle una y estar con ella, el podría salir con una de sus fan, y yo quedar en el fondo como muchos momentos de mi vida, con el realmente me preocupaba que todo quedara en el molde sin anticipar lo que sentía por el.
Paso un mes y una semana de ese beso, lo que comenzó todo, no había hablado de eso con james, simplemente no tenia el valor suficiente para decírselo, ni para lo mas importante decidirme por alguno de los dos, con Harry era totalmente diferente por día ser yo, podía vestirme de sucia y sin ningún problema pasarme por delante de el y el solo se reiría y me haría sentir hermosa, el era perfecto pero yo no me sentía perfecta para el aunque el millones de veces me lo haya dicho, con el podía compartir cualquier cosa sin ningún problema, podía llorar, reír, burlarme, podía hacer lo que fuese con el. Con James, las cosas cambian era totalmente distinto con el sentía la necesidad de vestime bien, de maquillarme, de arreglarme, de ser perfecta para el, por que el lo requería, por que el lo necesitaba de alguna forma, yo pase una etapa de mi vida donde los dolores de cabeza no eran migrañas, eran dolores agudos donde la gente me consumía de una manera tan grande que no podía terminar, todo esto me consumía de una manera, a James yo lo amo y lo amare siempre por que aunque el termino perfecta representa su vida, tanbien me supo entender y apoyar en los momentos donde mas lo necesitaba, era mi amigo, que amigo, mi mejor amigo.
Pero todo se vuelve mucho mas confuso debía decirme a elegir entre ellos dos, realmente los quiero a los dos, pero el sentimiento siempre es mucho mas fuerte por alguno, por esa persona que me cautivo desde un principio, que no basto con una palabra para enamorarme que no falta para amarlo con una sonrisa, que simplemente me hace sentir feliz y que me recuerda ser feliz.
CONTINUE.